
Durante el debate transmitido por el canal Caracol el pasado domingo, uno de los periodistas invitados fue Darío Arismendi, reconocido en el medio, y director de Caracol Radio A.M, este inició la rueda de preguntas a los diferentes candidatos, él mismo formulaba la pregunta y con una balotera electrónica el presentador indicaba el orden de respuestas de cada candidato presidencial invitado.
La pregunta de Arismendi expresaba exactamente lo siguiente: ¿Cuál fue la posición que asumieron, si aceptaron o reprobaron el bombardeo al campamento de Raúl Reyes en Ecuador y si en el caso de ser presidentes de la República, teniendo una información precisa de la ubicación de Alfonso Cano, del Mono “Jojoy” o de otro líder guerrillero en un país vecino, a sabiendas de que ese presidente vecino no colabora con las autoridades colombianas, y teniendo la información exacta aprobaría otro operativo para acabar con la vida de ese jefe guerrillero?.
La rueda de respuestas la inició el señor Atanas Mockus quien afirmó rotundamente su desaprobación al hecho y dijo que no recordaba lo que había declarado en ese entonces respecto al tema; Arismendi lo juzgó puesto que él debería recordar que dijo en ese entonces respecto a un tema tan importante.
Sin embargo quien cayó en la trampa de la pregunta fue la candidata Noemí Sanín que respondió que si respaldo el operativo y que lo volvería a hacer sin importar las circunstancias. Digo que “cayo” porque la pregunta de Arismendi era totalmente generalizada y él en las diversas respuestas contra preguntó para que le dieran un sí o un no rotundo.
Quien sí respondió como un excelente interpretador fue el señor Rafael Pardo, quien aseguró que si había aprobado la operación en su momento, pero que para decirle si haría otro operativo similar tenía que analizar todas las circunstancias el dónde, el quién y el cómo. Respuesta que Arismendi también limito a un sí o a un no, pero a lo que Pardo reiteró que no sabía las circunstancias, entonces no le podía responder.
El tema de la pregunta de Arismendi lo traigo a colación puesto que es una crítica oportuna a los medios de comunicación, a un fenómeno que sucede de manera natural antes de elecciones y son “las verdades absolutas”, es decir no hay matices sólo polarizaciones entre sí y no, no hay cabida para que los candidatos respondan a través del análisis sino a través de la inmediatez.
Preguntas como la de Arismendi me parecen graciosas, porque quieren poner entre la espada y la pared a los candidatos y obligarlos a tomar partido para que sus respuestas sean usadas después para un gran despliegue de medios, como probablemente los medios deben estar haciéndolo hoy con otras respuestas, o por ejemplo con el cara a cara de Noemí y Santos en el que ella de manera impulsiva dijo que si él renunciará se salvaría el país.
Es importante que el periodista pueda poner a tambalear con ciertas preguntas a los candidatos, pero creo que deben ser preguntas más elaboradas, basadas en cifras y datos exactos no en hipótesis relacionadas con otros hechos del pasado en los que está involucrado uno de los candidatos y en los que como periodista no se sabe si va ayudar o a atacar la popularidad del candidato.
Como periodistas, como profesionales, como personas del común debemos aprender que la generalización es peligrosa y puede usarse siempre en nuestra contra.
"Las ideas no se imponen, se proponen". Juan Pablo II
Por: Marcela Patricia Palacio Orozco

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