miércoles, 26 de mayo de 2010

AÚN EXISTEN AUTORES PARA LA POSTERIDAD


Con el pasar del tiempo hay ciertas cosas que comienzan a volverse obsoletas, unas porque dejan de cumplir con su función, otras porque son reemplazadas por unas más nuevas y/o por la moda y el auge.

Lo mismo sucede con ciertos fenómenos como la escritura y la música que se vuelven obsoletos en la medida que son convertidos en textos y canciones pensadas para permanecer por un momento o una época. La trascendencia de las cosas depende de la autenticidad y calidad de su creador, por eso hay quienes aún son fanáticos de Queen, de Rolling Stones, de los Beatles, entre otros.

Al referirnos a la escritura, muchos podrán afirmar que hay textos que perduran en el tiempo porque son un referente no sólo histórico, sino que permite leer una cultura, un tiempo y un espacio, por lo menos así lo afirma el comunicador social e historiador, Ramón Maya.

Sin embargo hay otros como el ensayista, periodista, economista y doctor en ciencias sociales, Vicente Verdú que en una entrevista para el programa Periodismo Virtual afirma que así como las pinturas sienten la llegada de la fotografía, lo mismo pasa con la escritura que siente la llegada por ejemplo de las cámaras de video que hacen posible narrar el interior de una casa de manera más sencilla y descriptiva que como lo hace ella. Un gran reto para nuevos y antiguos escritores.

El nombre de Vicente Verdú para hablar de la trascendencia de la escritura se hace totalmente fundamental, puesto que un escritor que a sus 68 años logre generar no sólo inmediatez y actualidad en lo que escribe, sino textos que leídos dentro de 50 años van a tener aplicabilidad y que seguro serán una y otra vez renombrados, es un autor digno de admirar, leer y citar.

Sus últimos dos libros “No ficción” publicado en el 2008 y “El capitalismo Funeral” en 2009 son la evidencia de una nueva forma de la novela, basada en la introspección , definida como la capacidad de analizar diversas situaciones echando una mirada sobre lo interno de cada uno.

Leyendo uno de los capítulos de “No ficción” se puede ver más que el novelista rígido clásico, un novelista libre, claro, muy coloquial y generador de lectores. Por algo será que él mismo de manera crítica a la novela tradicional afirma que “la realidad funciona como una forma idónea de mentir”.

Para la psicóloga Lina Marcela Palacio “a los seres humanos se les hace cómodo que les mientan, puesto que la ficción está muy cerca del ideal y como humanos les incomoda la verdad, esto hace frecuente que les guste más los libros y las películas con finales felices, que las que más se asemejan a la realidad”.

Continuando por la línea de la trascendencia de la escritura, sería necesario mencionar como Verdú en su obra “No ficción”, menciona reiteradamente la existencia de su blog en la web; para muchos un asunto de poca importancia, pero para quienes conocen la utilidad que actualmente tienen las redes sociales, la web y lo digital, es un asunto fundamental para la supervivencia de un autor y sus textos.

Los blog pueden parecer un espacio lleno de mentiras, noticias falsas o sin corroborar pero para un escritor de periodismo de opinión, un blog es la forma más global de hacer presente lo que piensa, lo que siente y sus reflexiones sobre temas de interés en la opinión pública.

Es de admirar el espacio de Verdú en la web, un blog con un diseño sobrio, que contiene desde críticas, hasta anécdotas que poseen una extensión precisa y son fáciles de comprender, lo que los hace textos de interés común.
Vicente es un escritor capaz de convertir los problemas actuales, crisis financieras, guerras, problemas socio-culturales en textos llenos de asuntos cotidianos que dejan el buen sabor de un buen texto, de una buena comparación y de una buena reflexión.

A pesar de ser un escritor cuyo uso del lenguaje es muy formal, sus obras se preocupan por la modernidad desde lo humano y desde asuntos simples que pueden ser la clara evidencia de fenómenos globales.
Dentro de sus obras se nota su tinte de economista, como su perfil profesional da cuenta. Lo que escribe es la mezcla entre la preocupación social con base en fenómenos económicos como el capitalismo, y otros fenómenos contemporáneos como el fútbol, lo que los empleados hacen un fin de semana por ejemplo, y otros asuntos cotidianos que dan resultado a su obra, la cual rompe con los esquemas de la completa veracidad y lo tradicional.

Los fenómenos sociales, económicos y políticos a los que está sometido la humanidad, han sido frecuentes, duraderos y repetitivos en la historia, tres características que han impedido el entendimiento y la busca de soluciones para éstos, con Vicente Verdú quizás no se encuentren las soluciones para un capitalismo que condiciona a los hombres a vivir sólo para subsistir, pero a través de él se logra entender cómo funciona el capitalismo desde el hogar, cuáles son sus etapas y como estamos esclavizados a éste.

De Vicente Verdú hay mucho por decir, pero para concluir este texto es necesario desligar de él su profesión de escritor para ubicarlo como un hombre preocupado por el futuro del mundo, preocupación que refleja en su producto, a través del cual no intenta verificar o desmentir, por el contrario invita a la reflexión e intenta mantener ciertos valores humanos.

En su última publicación en el blog critica a la Dirección de Consumo que ha denunciado a comerciantes por vender pulseras que prometen equilibrio. Verdú afirma que no se puede denunciar un producto que vende “fe” a las personas y como él mismo dice: ¿qué tiene de malo vender esperanza?.

Las cosas se vuelven obsoletas, pierden importancia, no funcionan y son reemplazadas en la medida que el mundo “trasciende”, pero son los seres humanos los encargados de la trascendencia de éste y de la permanencia de lo positivo, como lo es por ejemplo la escritura, el arte y la música.

Por:
Marcela Patricia Palacio Orozco

lunes, 10 de mayo de 2010

Lo pertinente al borde de la impertinencia


¿A quién no le ha tocado tener una conversación de política con un taxista o aún peor con los tíos, abuelos y otros familiares, que no escuchan y hablan desmesuradamente de los mismos temas, con las mismas excusas y repiten como loros lo que escucharon en el noticiero de medio día?
La situación es bastante particular y hace de la opinión un asunto generalizado y con grandes polarizaciones, me refiero a que no hay puntos medios, sólo pasiones encontradas entre los que les gusta y los que no les gusta ciertos temas.
Para hablar de pertinencia es necesario partir de esta situación porque con base en esta se puede determinar lo que es pertinente y lo que no lo es en ciertos casos como en el mencionado al principio.
Terminando la semana empecé a leer diariamente algunas columnas de opinión como las de SEMANA, El Colombiano y El Tiempo, y seguía escuchando en las mañanas la emisora que siempre escucho, LA F.M, cuando voy en el carro para la Universidad; leyendo esto no pasaba nada raro, o por lo menos nada diferente a lo que yo escuchaba repetidamente en los medios, sólo al leer dos columnas propiamente, una en SEMANA y otra en El Colombiano entendí que sucedía con la opinión en Colombia y lo impertinente que era sobre ciertos temas.
Primero, antes de dar a conocer lo que entendí que pasaba con la opinión en Colombia, mencionaré ciertos aspectos rescatables como por ejemplo: la proximidad en los temas de opinión de los medios nacionales, son correctos y bien pensados, así mismo la variedad de los temas para todos los públicos, no sólo se refiere a temas políticos como pasa frecuentemente en Colombia, sino que usa otros de actualidad y de interés social para el público.
Ahora bien, cuando me refiero a que entendí que pasaba con la opinión en los medios nacionales, hablo que gracias a pensar en las conversaciones con taxistas y leer esas dos exquisitas columnas, pensé en la poca profundidad de la mayoría de columnas de opinión en este país, y resultan siendo una réplica bien escrita de los comentarios poco sostenibles de personajes como taxistas y adictos a los noticieros; columnas llenas de vacíos de investigación y de contextualización que dejan en el lector el sin sabor de leer lo que escucha en conversaciones de esquina.
Colombia tiene buenos columnistas, estoy segura, pero este hecho se ve opacado por ejemplo con asuntos como lo que hacen ciertas emisoras al hablar de algunos temas con pocos análisis, o con apreciaciones que todos los expertos en medios repiten como loros.
Contrariamente sucedió con las columnas que mencione en un párrafo anterior, dos textos con un uso del lenguaje estéticamente apreciable, con un contenido intacto que sin atacar, sin mostrar mucha subjetividad, usando buenas fuentes y referencias logró impactarme como lectora y me permitió diferenciar entre columnistas que piensan en escribir buenas columnas y columnistas que piensan en cumplir con su trabajo de escribir.
El periodismo de opinión en Colombia es pertinente cuando se hace pensando en enseñar a la gente, en permitirle pensar diferente, observar puntos de vista, escoger por lo que crea conveniente, y sobretodo enterarse que si se puede hablar, si se puede generar resistencia, se vale pensar, hablar y expresar.
Sin embargo, esta forma de opinión necesita mejoras urgentes que piensen en colectividad, que no olviden el pasado, que no mientan a la gente y que la impulsen a generar otra opinión diferente a la que ya han escuchado.
Antes de terminar quisiera mencionar una forma de opinión que no está aislada de este análisis, la caricatura, una forma de arte que permite al igual que un texto la inspiración de alguien que con un dibujo y seis u ocho palabras logran expresar su opinión. Esta forma de periodismo de opinión, necesita de todas las características importantes para formar un texto, porque desde el dibujo narra de manera contundente y las palabras se hacen innecesarias.

“Quién tiene los más fuertes argumentos no es quien siempre gana la pelea”. Alguna vez la escuche de una profesora de la Universidad refiriéndose a que los argumentos necesitan hechos, en este caso por ejemplo la investigación y el buen análisis.


POR: MARCELA PALACIO OROZCO

lunes, 19 de abril de 2010

Si haces preguntas generalizadas...encontrarás respuestas generalizadas


Durante el debate transmitido por el canal Caracol el pasado domingo, uno de los periodistas invitados fue Darío Arismendi, reconocido en el medio, y director de Caracol Radio A.M, este inició la rueda de preguntas a los diferentes candidatos, él mismo formulaba la pregunta y con una balotera electrónica el presentador indicaba el orden de respuestas de cada candidato presidencial invitado.
La pregunta de Arismendi expresaba exactamente lo siguiente: ¿Cuál fue la posición que asumieron, si aceptaron o reprobaron el bombardeo al campamento de Raúl Reyes en Ecuador y si en el caso de ser presidentes de la República, teniendo una información precisa de la ubicación de Alfonso Cano, del Mono “Jojoy” o de otro líder guerrillero en un país vecino, a sabiendas de que ese presidente vecino no colabora con las autoridades colombianas, y teniendo la información exacta aprobaría otro operativo para acabar con la vida de ese jefe guerrillero?.
La rueda de respuestas la inició el señor Atanas Mockus quien afirmó rotundamente su desaprobación al hecho y dijo que no recordaba lo que había declarado en ese entonces respecto al tema; Arismendi lo juzgó puesto que él debería recordar que dijo en ese entonces respecto a un tema tan importante.
Sin embargo quien cayó en la trampa de la pregunta fue la candidata Noemí Sanín que respondió que si respaldo el operativo y que lo volvería a hacer sin importar las circunstancias. Digo que “cayo” porque la pregunta de Arismendi era totalmente generalizada y él en las diversas respuestas contra preguntó para que le dieran un sí o un no rotundo.
Quien sí respondió como un excelente interpretador fue el señor Rafael Pardo, quien aseguró que si había aprobado la operación en su momento, pero que para decirle si haría otro operativo similar tenía que analizar todas las circunstancias el dónde, el quién y el cómo. Respuesta que Arismendi también limito a un sí o a un no, pero a lo que Pardo reiteró que no sabía las circunstancias, entonces no le podía responder.
El tema de la pregunta de Arismendi lo traigo a colación puesto que es una crítica oportuna a los medios de comunicación, a un fenómeno que sucede de manera natural antes de elecciones y son “las verdades absolutas”, es decir no hay matices sólo polarizaciones entre sí y no, no hay cabida para que los candidatos respondan a través del análisis sino a través de la inmediatez.
Preguntas como la de Arismendi me parecen graciosas, porque quieren poner entre la espada y la pared a los candidatos y obligarlos a tomar partido para que sus respuestas sean usadas después para un gran despliegue de medios, como probablemente los medios deben estar haciéndolo hoy con otras respuestas, o por ejemplo con el cara a cara de Noemí y Santos en el que ella de manera impulsiva dijo que si él renunciará se salvaría el país.
Es importante que el periodista pueda poner a tambalear con ciertas preguntas a los candidatos, pero creo que deben ser preguntas más elaboradas, basadas en cifras y datos exactos no en hipótesis relacionadas con otros hechos del pasado en los que está involucrado uno de los candidatos y en los que como periodista no se sabe si va ayudar o a atacar la popularidad del candidato.
Como periodistas, como profesionales, como personas del común debemos aprender que la generalización es peligrosa y puede usarse siempre en nuestra contra.

"Las ideas no se imponen, se proponen". Juan Pablo II

Por: Marcela Patricia Palacio Orozco

martes, 13 de abril de 2010

A todo furor el voto de opinión


A días previos de las elecciones el panorama político que dejaron las votaciones de Senado y Cámara ha cambiado notablemente luego de la alianza ente los candidatos Antanas Mockus y Sergio Fajardo y del número de curules que cada uno ganó en el Congreso, hecho que al inicio no parecía tan trascendental pero que llevo por ejemplo al candidato Vargas Lleras a disminuir altamente sus porcentajes en las encuestas de opinión.

Lo que si me llena de sorpresa es como el señor Antanas Mockus después de posicionarse en el quinto puesto en la primera gran encuesta, hoy se posicione de segundo apenas a 17% del líder Juan Manuel Santos. Lo único que me queda por decir es que de verdad Colombia está llena de votos de opinión y sin desmeritar al señor Mockus es increíble como cambia el voto de la gente cuando un nombre empieza a sonar más que otro. Esto no quiere decir que desconozca que ahora Mockus creció en porcentaje porque quienes votarían por el señor Fajardo son ahora votos de Mockus.

Colombia es un país cambiante, muy inestable, un día tienen su voto decidido y al otro día por un rumor en contra de su candidato cambian el voto, después se arrepienten porque era falso y dijeron muy tarde o en los peores casos como en el de Medellín, votan por lo que sea menos peor y eligen a Alonso Salazar para no elegir a Luis Pérez, y hoy por hoy la mayoría se refiere al alcalde como un “borracho” que no hace nada bien.

Quizás la alianza entre Mockus y Fajardo sea muy acertada, muy interesante y con un nuevo diseño para la política colombiana, pero hay que recordar que un país no puede tener modernización si no está en la modernidad, es decir Colombia no está preparada para un gobierno como éstos, quizás por eso los mayores votantes de esta fórmula son estudiantes que se están preparando para esto, para vivir en la modernidad.
Sin embargo no me da temor decir que no apoyo al señor Antanas Mockus para que sea Presidente de este país, un hombre con excelentes ideas, con una buena gestión en la capital pero que en cierta medida desconoce en su propuesta el conflicto interno de más de 50 décadas en Colombia.

Para terminar y sin intención de burla, ayer alguien publicó en mi perfil de Facebook un video, un doblaje donde Hittler estaba sumamente preocupado porque Mockus tenía más fans en Facebook que Santos y porque debían buscar la solución para ganar más fans así fueran falsos, también se habla de falsos positivos y se menciona algo sobre darle una embajada a Noemí para que deje de generar competencia.

Lo importante del video es como todas las redes sociales empiezan a jugar un papel importante en el voto para las próximas elecciones y como lo que se daba anteriormente en las plazas públicas se da en los espacios virtuales, donde la gente debate y expresa sus opiniones sin temor.
Lo único que me queda por decir es que el video, adjunto enlace http://www.youtube.com/watch?v=8iPX-gW6w8o está muy bien estructurado, quien lo hizo conoce el tema, pero desconoce lo contraproducente que puede ser que Hittler casi no logre ponerse sus gafas, por el mal que padece: parkinson y a quien defiende en el video, Antanas Mockus también padezca el mismo mal. Hittler perdió la guerra porque su enfermedad lo llevó a cometer errores como el de introducirse a un territorio sin conocer su clima, su relieve y sus condiciones geográficas. Yo no quiero un Presidente así para mi país.

Por: Marcela Palacio Orozco

lunes, 12 de abril de 2010

Escribir, un manera de evidenciar el absurdo

Hace aproximadamente 2 años fui a ver una obra de teatro en el Porfirio Barba Jacob llamada “Naufrágo” realizada por el grupo de teatro de la UPB, en el principio leer la sinopsis de lo obra y enterarme de que se trataba me dejo con pocas expectativas, pero al verla en todo su esplendor mi concepción cambió radicalmente.
El hecho de que mi percepción respecto a la obra hubiera cambiado, tenía que ver más con que me gusta escribir, que con el desarrollo de la obra Aclaro esto porque la obra contaba la historia de un escritor para teatro que tiene un bloqueo mental, no sabe que escribir y los personajes que va creando se le van apareciendo y va teniendo con ellos diversas discusiones acerca de su trabajo.
Al ver la obra iba pensando cómo quienes escriben desde cuentos hasta novelas, deben conocer los personajes en todo su esplendor, con toda su historia así no la mencionen en mucha parte de su libro; de cómo el escritor debe interactuar con lo ficticio y mezclarlo con la realidad, por lo menos para crear y construir un personaje de la manera indicada.
Yo sé que como estudiante de periodismo escribo poco de cuentos y novelas, pero es interesante como en una crónica o reportaje escrito, lo ficticio de un personaje se impregna en el papel, porque por más que se describa con la mayor objetividad posible, cada uno de los lectores lo verá de manera diferente en su cabeza, haciendo sus propias conclusiones. Creo que es en este punto donde el más absurdo de los personajes, según lo descrito en el artículo del libro de "El más absurdo de los personajes",cobra vida y es aquel quien escribió el reportaje.
Creo con cierta subjetividad respecto al objetivo de Gustavo Arango escritor del libro, cuyo lanzamiento fue el pasado 9 de abril en la Universidad Pontificia Bolivariana; que este autor trata de explicar a través de varios autores la capacidad de éstos de narrar, contar y describir su propio absurdo, lo que creen, lo que son y sobre todo lo que sueñan y lo que no pueden ser. El absurdo del autor en mi opinión es como el Surrealismo mágico presente en la mayoría de obras de Gabo.
Por eso mencionar al principio aquella obra de teatro, donde la mente de aquel escritor fue puesta en escena como un conflicto interno entre él y su creación, esa disputa que tiene como fruto final un absurdo.
Para culminar me parecería interesante responder al cuestionamiento que aparece varias veces en este artículo publicado en El Colombiano: ¿cuáles son las implicaciones que tiene un texto sobre alguien que escribe?, a mi parecer son más juicios de valor que implicaciones, porque sólo quien escribe sabe en esencia qué escribió y sobre todo con qué objetivo, por algo quien escribe sabe cuando ha terminado su obra; de ahí que la hermenéutica genere otros textos y así sucesivamente de modo que al final cada uno de los que escribió ha dejado su propio absurdo grabado en su texto.

Por: Marcela Palacio Orozco

"Yo prefiero la sopa casera"


Decir que un robot pueda reemplazar el trabajo de un periodista , es como afirmar que una sopa instantánea es igual a una hecha por la mamá, o por lo menos sabe igual, o es más saludable.
Lo mismo sucede con el robot periodista y quien ejerce esta profesión, quizás realicen la misma tarea, pero en esencia son diferentes, lo escrito por la máquina será más objetivo, pueden pensar algunos, pero lo escrito por el robot carece de humanidad, y es este característica con la que compite el periodista, porque se informa a humanos no a máquinas.
El asunto de la objetividad es importante, por ejemplo el dueño de la empresa que hace las sopas instantáneas habrá hecho un estudio de cuáles son las sopas más comunes, las que más gustan y las que él pueda realizar con más facilidad; es decir en ese estudio de mercado hay un interés subjetivo de ganar, no perder y que se consuma el producto. Lo mismo pasa con el robot quien inserta en éste los códigos con terminaciones, dichos y frases comunes ha depositado en la máquina su propia postura o la de quien tenga interés en que ese robot se venda o reemplace a los periodistas.
La noticia es degradante para quien como yo ha dedicado 4 años de su vida a estudiar el periodismo, cómo hacerlo, cómo pensar en la gente a la hora de escribir, imagínense como debe ser la noticia para quienes llevan más años como profesionales, aman lo que hacen y disfrutan hacerlo; ahí está el secreto en disfrutar y amar lo que se hace, para lo que nacimos, para lo que estudiamos y para lo que trabajamos, eso nos diferencia de las máquinas en que algunas veces nos convertimos porque dejamos de ser propositivos para ser operativos, y al final lo único que nos diferencia de la máquina es que comemos, dormimos y hablamos.
Es el momento de cuestionarse como la modernidad nos absorbe con los relojes, por ejemplo: las horas que invertimos en almorzar, algo tan sencillo como lo que sucede en esta Universidad en el momento de programar horarios donde no hay un receso considerable entre una clase de 12m y una clase de 2p.m, donde los estudiantes deben almorzar en menos de 20 minutos cualquier porquería rápida que encuentren; la clara evidencia que las Instituciones también están inmersas en el afán de la modernidad. Memo Ánjel dice que un almuerzo real dura dos horas y que el día empieza a las 9am, pero esto sólo pasa cuando el trabajo y la modernidad no absorben lo que encuentran a su paso.
Lo anterior son síntomas de cómo un fenómeno como la modernidad que llegó de manera lenta a nuestro país, y del cual aseguran ni siquiera ha llegado, esclaviza al ser humano al tiempo, al trabajo, a la efectividad y a las tareas rápidas de manera operativa.
Al final sólo me queda cuestionarlos: ¿qué sopa prefieren la instantánea o la casera… si les gusta las instantáneas creen que es la más saludable?.

Por:
Marcela Palacio Orozco

lunes, 22 de marzo de 2010

Un artículo que nació de mi Facebook

Cuando las redes sociales hacen parte obligatoria de tu rutina, se convierten también en una buena manera de expresarse libremente, sin censuras y sin presiones, eso no quiere decir que sin opiniones en contra.

Después de llegar de la Inauguración de los Juegos Suramericanos Medellín 2010, escribí en mi facebook algo que decía: ““Juégate que empieza la fiesta en Medellín" Todo un espectáculo, simplemente emotivo, hermoso, lleno de color”, sin ni siquiera pensar que alguien diría algo en contra de mi percepción respecto al evento, pero como siempre la oposición se hizo presente y en menos de dos horas había un debate entre quienes les había gustado el evento y entre quienes pensaban que había sido muy malo.

Todavía continúa la disputa, ya los ánimos se han calmado pero los que debatieron dentro de esta red social, propiamente en mi perfil de usuario continúan con sus opiniones claras respecto a la inauguración de la IX versión de los Suramericanos.

Ahora bien así como ellos continúan con sus posiciones yo permanezco en la mía y puedo asegurar que Medellín realizó un evento limpio, con una muy buena logística y con una muy buena narrativa dentro del espectáculo, me refiero al hilo conductor que mantuvo cada presentación respecto a la flor que había en el centro del escenario que empezó cerrada y al final del espectáculo floreció.

Realizar las presentaciones de manera dividida, unas hacia norte y otras hacia sur hicieron del evento un evento compartido y sin improvisaciones, puesto que mientras en un lado la gente disfrutaba del show en el otro se preparaban para empezar. Lástima los dumis gigantes con dos esculturas de Botero que impedían a una pequeña parte de las tribunas sur y norte del Estadio Atanasio Girardot ver la presentación.

Quienes debatían en contra de la majestuosidad del evento, se referían a que les había gustado el juego de luces, pero no las presentaciones, que había sido una mala inversión porque la ciudad es de todos, y este era un evento de ciudad al que no sólo tenían derecho los que podían pagar una boleta; para lo que yo respondí que no se trata de la inversión, se trata de la mala calidad de la producción del canal que transmitió el evento, en mi apreciación el canal es bueno pero no había combatido el reto de un evento como éste. Es importante decir que mucha gente que tuve al lado en la tribuna oriental del Estadio, contaban que se habían ganado la boleta en concursos de Gef y otras se las habían regalado las empresas donde trabajan, la pregunta es: ¿sólo disfrutan los que tienen con qué pagar?

Este fin de semana, propiamente después de leer el periódico El Colombiano del pasado domingo reafirme mi posición respecto al evento de inauguración de estos Juegos Suramericanos, hice lectura de dos pequeñas opiniones acerca de éste, una a favor destacando elementos de realización, asistencia y majuestuosidad del show, la otra opinión rechazaba el evento y afirmaba que habría sido mejor permitir que el Independiente Medellín jugara, que hacer un evento con tan poco por dar, ¿será que era hincha aficionado, que vio el evento como un impedimento para el juego de su equipo?, ahí les dejo la inquietud.

Las subjetividades son claras e inevitables, puesto que quienes vieron el espectáculo por televisión vieron una cosa muy diferente a los que estaban en el lugar y viceversa, sin embargo este fin de semana encontré tres personas que les encantó el evento, lo vieron por televisión y afirmaban que se les erizaba la piel como a mi pasó. Yo no soy quién para juzgar opiniones, simplemente es extraño que un logro de la ciudad, se vea como una mala inversión y un mal espectáculo, cuando lo que está pasando aquí es un comercio ligero de nuestra ciudad para próximos eventos y para la internacionalización.

Me causa profunda decepción que algunos habitantes de Medellín se sientan orgullosos porque graban Rosario Tijeras cerca de sus casas, porque salieron en un capítulo y porque muestran mucho su barrio en televisión y no porque en la ciudad que habitan se realizan espectáculos y exhibiciones como las de estos juegos.
Si se trata de orgullo hay que referirse a la apertura de los IX Juegos Suramericanos Medellín 2010, lo más cerca que hemos estado de unos Olímpicos, y como no todo es malo hasta hoy los escenarios deportivos de los juegos han estado a reventar por la gran acogida de los medellinenses.

Como dice la canción de estos juegos: “Juégate que empieza la fiesta en Medellín”, y como dice Memo Ánjel “la ciudad es para vivirla” y unos juegos de esta magnitud en una ciudad que algún día fue tan violenta es la clara evidencia de una oportunidad de vivir la ciudad y quien no vive la ciudad simplemente es como si no la habitara.