lunes, 19 de abril de 2010

Si haces preguntas generalizadas...encontrarás respuestas generalizadas


Durante el debate transmitido por el canal Caracol el pasado domingo, uno de los periodistas invitados fue Darío Arismendi, reconocido en el medio, y director de Caracol Radio A.M, este inició la rueda de preguntas a los diferentes candidatos, él mismo formulaba la pregunta y con una balotera electrónica el presentador indicaba el orden de respuestas de cada candidato presidencial invitado.
La pregunta de Arismendi expresaba exactamente lo siguiente: ¿Cuál fue la posición que asumieron, si aceptaron o reprobaron el bombardeo al campamento de Raúl Reyes en Ecuador y si en el caso de ser presidentes de la República, teniendo una información precisa de la ubicación de Alfonso Cano, del Mono “Jojoy” o de otro líder guerrillero en un país vecino, a sabiendas de que ese presidente vecino no colabora con las autoridades colombianas, y teniendo la información exacta aprobaría otro operativo para acabar con la vida de ese jefe guerrillero?.
La rueda de respuestas la inició el señor Atanas Mockus quien afirmó rotundamente su desaprobación al hecho y dijo que no recordaba lo que había declarado en ese entonces respecto al tema; Arismendi lo juzgó puesto que él debería recordar que dijo en ese entonces respecto a un tema tan importante.
Sin embargo quien cayó en la trampa de la pregunta fue la candidata Noemí Sanín que respondió que si respaldo el operativo y que lo volvería a hacer sin importar las circunstancias. Digo que “cayo” porque la pregunta de Arismendi era totalmente generalizada y él en las diversas respuestas contra preguntó para que le dieran un sí o un no rotundo.
Quien sí respondió como un excelente interpretador fue el señor Rafael Pardo, quien aseguró que si había aprobado la operación en su momento, pero que para decirle si haría otro operativo similar tenía que analizar todas las circunstancias el dónde, el quién y el cómo. Respuesta que Arismendi también limito a un sí o a un no, pero a lo que Pardo reiteró que no sabía las circunstancias, entonces no le podía responder.
El tema de la pregunta de Arismendi lo traigo a colación puesto que es una crítica oportuna a los medios de comunicación, a un fenómeno que sucede de manera natural antes de elecciones y son “las verdades absolutas”, es decir no hay matices sólo polarizaciones entre sí y no, no hay cabida para que los candidatos respondan a través del análisis sino a través de la inmediatez.
Preguntas como la de Arismendi me parecen graciosas, porque quieren poner entre la espada y la pared a los candidatos y obligarlos a tomar partido para que sus respuestas sean usadas después para un gran despliegue de medios, como probablemente los medios deben estar haciéndolo hoy con otras respuestas, o por ejemplo con el cara a cara de Noemí y Santos en el que ella de manera impulsiva dijo que si él renunciará se salvaría el país.
Es importante que el periodista pueda poner a tambalear con ciertas preguntas a los candidatos, pero creo que deben ser preguntas más elaboradas, basadas en cifras y datos exactos no en hipótesis relacionadas con otros hechos del pasado en los que está involucrado uno de los candidatos y en los que como periodista no se sabe si va ayudar o a atacar la popularidad del candidato.
Como periodistas, como profesionales, como personas del común debemos aprender que la generalización es peligrosa y puede usarse siempre en nuestra contra.

"Las ideas no se imponen, se proponen". Juan Pablo II

Por: Marcela Patricia Palacio Orozco

martes, 13 de abril de 2010

A todo furor el voto de opinión


A días previos de las elecciones el panorama político que dejaron las votaciones de Senado y Cámara ha cambiado notablemente luego de la alianza ente los candidatos Antanas Mockus y Sergio Fajardo y del número de curules que cada uno ganó en el Congreso, hecho que al inicio no parecía tan trascendental pero que llevo por ejemplo al candidato Vargas Lleras a disminuir altamente sus porcentajes en las encuestas de opinión.

Lo que si me llena de sorpresa es como el señor Antanas Mockus después de posicionarse en el quinto puesto en la primera gran encuesta, hoy se posicione de segundo apenas a 17% del líder Juan Manuel Santos. Lo único que me queda por decir es que de verdad Colombia está llena de votos de opinión y sin desmeritar al señor Mockus es increíble como cambia el voto de la gente cuando un nombre empieza a sonar más que otro. Esto no quiere decir que desconozca que ahora Mockus creció en porcentaje porque quienes votarían por el señor Fajardo son ahora votos de Mockus.

Colombia es un país cambiante, muy inestable, un día tienen su voto decidido y al otro día por un rumor en contra de su candidato cambian el voto, después se arrepienten porque era falso y dijeron muy tarde o en los peores casos como en el de Medellín, votan por lo que sea menos peor y eligen a Alonso Salazar para no elegir a Luis Pérez, y hoy por hoy la mayoría se refiere al alcalde como un “borracho” que no hace nada bien.

Quizás la alianza entre Mockus y Fajardo sea muy acertada, muy interesante y con un nuevo diseño para la política colombiana, pero hay que recordar que un país no puede tener modernización si no está en la modernidad, es decir Colombia no está preparada para un gobierno como éstos, quizás por eso los mayores votantes de esta fórmula son estudiantes que se están preparando para esto, para vivir en la modernidad.
Sin embargo no me da temor decir que no apoyo al señor Antanas Mockus para que sea Presidente de este país, un hombre con excelentes ideas, con una buena gestión en la capital pero que en cierta medida desconoce en su propuesta el conflicto interno de más de 50 décadas en Colombia.

Para terminar y sin intención de burla, ayer alguien publicó en mi perfil de Facebook un video, un doblaje donde Hittler estaba sumamente preocupado porque Mockus tenía más fans en Facebook que Santos y porque debían buscar la solución para ganar más fans así fueran falsos, también se habla de falsos positivos y se menciona algo sobre darle una embajada a Noemí para que deje de generar competencia.

Lo importante del video es como todas las redes sociales empiezan a jugar un papel importante en el voto para las próximas elecciones y como lo que se daba anteriormente en las plazas públicas se da en los espacios virtuales, donde la gente debate y expresa sus opiniones sin temor.
Lo único que me queda por decir es que el video, adjunto enlace http://www.youtube.com/watch?v=8iPX-gW6w8o está muy bien estructurado, quien lo hizo conoce el tema, pero desconoce lo contraproducente que puede ser que Hittler casi no logre ponerse sus gafas, por el mal que padece: parkinson y a quien defiende en el video, Antanas Mockus también padezca el mismo mal. Hittler perdió la guerra porque su enfermedad lo llevó a cometer errores como el de introducirse a un territorio sin conocer su clima, su relieve y sus condiciones geográficas. Yo no quiero un Presidente así para mi país.

Por: Marcela Palacio Orozco

lunes, 12 de abril de 2010

Escribir, un manera de evidenciar el absurdo

Hace aproximadamente 2 años fui a ver una obra de teatro en el Porfirio Barba Jacob llamada “Naufrágo” realizada por el grupo de teatro de la UPB, en el principio leer la sinopsis de lo obra y enterarme de que se trataba me dejo con pocas expectativas, pero al verla en todo su esplendor mi concepción cambió radicalmente.
El hecho de que mi percepción respecto a la obra hubiera cambiado, tenía que ver más con que me gusta escribir, que con el desarrollo de la obra Aclaro esto porque la obra contaba la historia de un escritor para teatro que tiene un bloqueo mental, no sabe que escribir y los personajes que va creando se le van apareciendo y va teniendo con ellos diversas discusiones acerca de su trabajo.
Al ver la obra iba pensando cómo quienes escriben desde cuentos hasta novelas, deben conocer los personajes en todo su esplendor, con toda su historia así no la mencionen en mucha parte de su libro; de cómo el escritor debe interactuar con lo ficticio y mezclarlo con la realidad, por lo menos para crear y construir un personaje de la manera indicada.
Yo sé que como estudiante de periodismo escribo poco de cuentos y novelas, pero es interesante como en una crónica o reportaje escrito, lo ficticio de un personaje se impregna en el papel, porque por más que se describa con la mayor objetividad posible, cada uno de los lectores lo verá de manera diferente en su cabeza, haciendo sus propias conclusiones. Creo que es en este punto donde el más absurdo de los personajes, según lo descrito en el artículo del libro de "El más absurdo de los personajes",cobra vida y es aquel quien escribió el reportaje.
Creo con cierta subjetividad respecto al objetivo de Gustavo Arango escritor del libro, cuyo lanzamiento fue el pasado 9 de abril en la Universidad Pontificia Bolivariana; que este autor trata de explicar a través de varios autores la capacidad de éstos de narrar, contar y describir su propio absurdo, lo que creen, lo que son y sobre todo lo que sueñan y lo que no pueden ser. El absurdo del autor en mi opinión es como el Surrealismo mágico presente en la mayoría de obras de Gabo.
Por eso mencionar al principio aquella obra de teatro, donde la mente de aquel escritor fue puesta en escena como un conflicto interno entre él y su creación, esa disputa que tiene como fruto final un absurdo.
Para culminar me parecería interesante responder al cuestionamiento que aparece varias veces en este artículo publicado en El Colombiano: ¿cuáles son las implicaciones que tiene un texto sobre alguien que escribe?, a mi parecer son más juicios de valor que implicaciones, porque sólo quien escribe sabe en esencia qué escribió y sobre todo con qué objetivo, por algo quien escribe sabe cuando ha terminado su obra; de ahí que la hermenéutica genere otros textos y así sucesivamente de modo que al final cada uno de los que escribió ha dejado su propio absurdo grabado en su texto.

Por: Marcela Palacio Orozco

"Yo prefiero la sopa casera"


Decir que un robot pueda reemplazar el trabajo de un periodista , es como afirmar que una sopa instantánea es igual a una hecha por la mamá, o por lo menos sabe igual, o es más saludable.
Lo mismo sucede con el robot periodista y quien ejerce esta profesión, quizás realicen la misma tarea, pero en esencia son diferentes, lo escrito por la máquina será más objetivo, pueden pensar algunos, pero lo escrito por el robot carece de humanidad, y es este característica con la que compite el periodista, porque se informa a humanos no a máquinas.
El asunto de la objetividad es importante, por ejemplo el dueño de la empresa que hace las sopas instantáneas habrá hecho un estudio de cuáles son las sopas más comunes, las que más gustan y las que él pueda realizar con más facilidad; es decir en ese estudio de mercado hay un interés subjetivo de ganar, no perder y que se consuma el producto. Lo mismo pasa con el robot quien inserta en éste los códigos con terminaciones, dichos y frases comunes ha depositado en la máquina su propia postura o la de quien tenga interés en que ese robot se venda o reemplace a los periodistas.
La noticia es degradante para quien como yo ha dedicado 4 años de su vida a estudiar el periodismo, cómo hacerlo, cómo pensar en la gente a la hora de escribir, imagínense como debe ser la noticia para quienes llevan más años como profesionales, aman lo que hacen y disfrutan hacerlo; ahí está el secreto en disfrutar y amar lo que se hace, para lo que nacimos, para lo que estudiamos y para lo que trabajamos, eso nos diferencia de las máquinas en que algunas veces nos convertimos porque dejamos de ser propositivos para ser operativos, y al final lo único que nos diferencia de la máquina es que comemos, dormimos y hablamos.
Es el momento de cuestionarse como la modernidad nos absorbe con los relojes, por ejemplo: las horas que invertimos en almorzar, algo tan sencillo como lo que sucede en esta Universidad en el momento de programar horarios donde no hay un receso considerable entre una clase de 12m y una clase de 2p.m, donde los estudiantes deben almorzar en menos de 20 minutos cualquier porquería rápida que encuentren; la clara evidencia que las Instituciones también están inmersas en el afán de la modernidad. Memo Ánjel dice que un almuerzo real dura dos horas y que el día empieza a las 9am, pero esto sólo pasa cuando el trabajo y la modernidad no absorben lo que encuentran a su paso.
Lo anterior son síntomas de cómo un fenómeno como la modernidad que llegó de manera lenta a nuestro país, y del cual aseguran ni siquiera ha llegado, esclaviza al ser humano al tiempo, al trabajo, a la efectividad y a las tareas rápidas de manera operativa.
Al final sólo me queda cuestionarlos: ¿qué sopa prefieren la instantánea o la casera… si les gusta las instantáneas creen que es la más saludable?.

Por:
Marcela Palacio Orozco